miércoles, 23 de enero de 2013

El Museo, blanco de la inseguridad


El Museo de Ciudad Bolívar en la Casa del Correo del Orinoco, se convirtió en blanco de la incesante inseguridad que impera en la otrora Angostura, cuando el 26 de marzo (2005), seis importantes obras de conocidos y destacados artistas plásticos fueron robadas del Museo de Ciudad Bolívar.
Los ladrones de arte no sólo cargaron con obras de incalculable valor monetario, sino histórico, para el Museo de Ciudad Bolívar, que ocupa los espacios de la Casa del Correo del Orinoco, ubicado en el Paseo Orinoco y cuyas áreas también recogen el arte y la historia del periodismo venezolano.
Los trabajadores del museo fueron sorprendidos la mañana de este lunes 28, cuando descubrieron que la puerta de acceso a la sala donde se exhiben las obras de los artistas pertenecientes al Círculo Bellas Artes de Caracas había sido destrozada, y sustraídas varias de sus piezas.
Los ladrones "expertos" en arte emplearon algún tipo de herramienta para romper la madera de la puerta, logrando abrir un boquete, por donde se presume lograron llevarse las seis obras, que fueron sacadas con sumo cuidado de sus respectivos marcos.
El hampa del arte se introdujo al museo luego de violentar la puerta que conduce a la azotea, cuyas cerraduras fueron destrozadas. Los ladrones bajaron por la escalera haciendo a un lado las figuras de "los caminantes" que se exhiben en esta área, hasta llegar al corredor.
Las obras robadas fueron "Calvario" de Tito Salas, óleo sobre tela, con medidas de 69x53 centímetros; "La Amenazante" de Oswaldo Vigas; "Azul" de Francisco Hung; "Academia de El Despellejado" de Emilio Boggio, creyón sobre papel; "San Juan" de Pedro Centeno Vallenilla, lápiz sobre papel.
En el suelo quedó tirada, con su marco destrozado la acuarela de Emilio Boggio del año 57, titulada "Prueba de la Fortuna", la cual se cree no pudo ser sustraída por estar fuertemente pegada a su marco.
La obra de tito Salas era una de la más importante del Museo, tomando en cuenta la trascendencia  de este pintor caraqueño. Pintor de temas históricos, en opinión de Arturo Uslar Pietri su virtud como artista plástico ha sido pintar para enseñar la historia. Su verdadero nombre era Británico Antonio Salas Díaz. Los estudios de pintura los inició en la Academia de Bellas Artes de Caracas. Luego de obtener el primer lugar del certamen anual de dicha Academia (1901), viaja a París en 1905 para inscribirse en la Academia Julian donde tuvo como maestro a Jean Paul Laurens. En 1906, obtuvo una medalla de oro por su composición La San Genaro en el Salón oficial de Paris.
Entre 1907 y 1908 pintó y realizó exposiciones en España y Bruselas. Retorna a Venezuela en 1911 y trae consigo el tríptico de Simón Bolívar que se encuentra actualmente en el Palacio Federal.  Decoró la Casa del Libertador con algunas escenas de la vida del Libertador (1913). En este lapso, Salas elabora entre otras, las siguientes pinturas: La emigración a Oriente, El Matrimonio de Bolívar y María Teresa, La Expedición de los Cayos, El terremoto de 1812. Una vez culminado su trabajo en la casa natal (1931), Salas recibe el encargo de los murales del Panteón Nacional, los cuales termina en 1942. Aunque su obra como pintor de temas históricos ha opacado su trabajo como paisajista, no se debe olvidar que Salas destaca entre los artista que han contribuyeron a desarrollar la tradición del arte moderno en Venezuela a partir de 1900. Hacia el fin de su vida, retirado en su casa colonial de Petare trabajó intensamente en obras de mediano y pequeño formato. En 1970, poco antes de su muerte, Salas pintó para la residencia presidencial «La Casona», en Caracas, una obra titulada Los Causahabientes, que representa en un conjunto a los presidentes de la República de Venezuela que gobernaron durante el siglo XIX.

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